
Que extraños pasan los segundos cuando se pierden incautos en la impávida atmósfera,que ignorante se vuelve el destino cuando ni tan siquiera ya se puede creer en él,perdida y abocada en esos momentos túrbios de indecisión y aturdimiento.
El horizonte se desdibuja confuso por entre mi memoria,los dias se vuleven iguales y pierden su punto de refrencia,volviéndose tan rutinariamente circulares que empachan el sentido de mi existencia.
Quisiera cerrar los ojos y perderme por las olas de algun mar olvidado,sentir la sutil brisa perfumarme el rostro,sin prisas,arrancándome dulcemente los jirones de una historia despiadada que se me agarra a voces cuando la nostalgia se aposenta ante mi sentido común.Esperaré a mañana...siempre esperaré a mañana.
